jueves, 21 de mayo de 2009

MOUSE

Corre, corre el ratón
por encima de la mesa
del comedor.

Clic clac,
clic clac,
y comienza a trabajar.

Aburrido y cansado
durante ocho horas
sin descanso.

Alegre y contento
al navegar
en algún documento.

Cli clac,
clic clac,
mañana más.


(Ana Pérez Pastor)

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Pueblos de Zaragoza


Plaza de los Balcones Desnivelados (Calatayud. Zaragoza)



Detalle de la Iglesia del "Monasterio de Piedra" (
Nuévalos. Zaragoza)




Flores. "Castillo del Papa Luna" (Illueca. Zaragoza)



Parque Natural del Monasterio de Piedra (Nuévalos. Zaragoza)


Parque Natural del Monasterio de Piedra (Nuévalos. Zaragoza)

Fotografías: Ana y Mónica Pérez Pastor

jueves, 4 de septiembre de 2008

Túnez


Sidi Bou Said



Por las calles de Sidi Bou Said



De pueblo en pueblo



Baños para todos los gustos en "Chott El Jerid"




Tamerza




Capitolio. Dougga




Anfiteatro. Dougga




Anfiteatro. Dougga



Coliseo de El Jem


Fotografías: Ana Pérez Pastor

miércoles, 5 de marzo de 2008

De naranjas y limones










jueves, 6 de diciembre de 2007

SOS Salvar la TV

Esta mañana me levanté pensando que hoy tal vez cambiara el mundo. Quería hacer una pequeña crítica con respecto a los programas del corazón (siesta que me espera con el “Tomate”), las aburridas tardes de tele y sofá de entre semana (al final acaban en siesta), por no hablar de las “Noches de Fiesta” de TVE y los “Peliculones” de Antena 3 (si peliculón se refiere a quedarme con la cara pegada en el cojín porque se me ha caído la baba en esa rica siesta, pues sí, han conseguido que ese peliculón me haya llevado hasta el quinto sueño, otra peli no lo hubiera hecho mejor, ¡la ostia!).

Personas mayores (v. mi abuela), jóvenes (como tú y como yo) y niños (en ocasiones, también me incluyo), no gozan de una buena diversión con la tele. ¿Por qué? Porque es una mierda, simplemente.

“Las tardes con Patricia” nos cuentan esas penas, esas historias, que el que tenga un problema de verdad se ríe en su cara. “Aquí hay tomate” que siempre hablando de Isabel Pantoja y Julián Muñoz o temas tan estúpidos como porqué la novia de Fernando Ramos llora (prometo que solo fue un zapping) hacen de la gente “seguidores” porque no les queda más remedio, pero la pregunta es ¿A quién le importa la vida de esta gente? A mi desde luego que no.

Y dejando la indignación a un lado, solo agradecer a los programas de entretenimiento de los que hoy quedan pocos buenos, frases de personajes conocidos por todos que hoy han salido de la red (bendito youtube) y que han dejado su legado:

Dr. Iglesias (Alias Papuchi): “Es negro, pero al tiempo no es negro. Es americano puro. El tiempo no es negro puro no, no, no es Michael Jack…No, no, no es negro. Es negro, blanco, filipino, Jim “Andris” y una mezcla de jamaicol. Una cosa rara” (Puff, no quisiera ser su hijo recién nacido…)

Enrique Iglesias: “No, ¿mi color favorito?...Nooo, no tengo, no tengo, no tengo…fav, ah, eh…como el…no tengo un color favorito….o sea el azul”

Sofía Mazagatos: “¿Qué te parece la figura de Vargas Llosa? Pues le sigo hace tiempo, no he tenido la suerte de leer nada de él.”

José Bono: ” Hace 2000 años nació Cristo y desde entonces se empezó a contar la vida en el planeta. Todos sabemos que estamos en el año 1999 ¡muy bien! ¿Y sabéis que significa eso? Que hace 1999 años nació Cristo

J.M. Aznar: “He dicho lo que es necesario en este momento y por…por el momento es necesario lo que yo acabo de decir”

Mar Flores: “Es que yo creo que me estoy dedicando a algo que no tiene nada que ver con lo que yo estoy haciendo”

Felipe González: “Yo pienso como usted. Pienso que no pienso”


Moraleja: Así va el país

Texto: Ana Pérez Pastor

miércoles, 21 de noviembre de 2007

Un poquito de Murphy


La oportunidad siempre se presenta en el momento más inoportuno.
Un optimista cree que vivimos en el mejor de los mundos. Un pesimista teme que eso sea verdad.
Si no atina a la primera, destruya todas las evidencias de que lo ha intentado.
Donde hay un quiero, siempre hay un no puedo.
Un gramo de imagen equivale a un kilo de rendimiento.
Siembra tu amor el sábado por la noche y... reza el domingo para que se pierda la cosecha.
La probabilidad de que se encuentre con un conocido aumenta cuando está en compañía de alguien con quien no quiere que le vean.
Si hace algo bueno una sola vez, alguien le pedirá que lo repita.
El día que uno vendería su alma a cualquier precio, sobran almas.
Errar es humano. Echarle la culpa a otro es más humano todavía.
No se preocupe por lo que los otros piensen de usted. Están demasiado ocupados preocupándose por lo que usted piensa de ellos.
El que ríe el último...lo hace probablemente porque no ha entendido el chiste.
La necesidad es madre...de extraños compañeros de cama.
Belleza por cerebro igual a constante.
La belleza es interior. La fealdad aflora rápidamente a la superficie.
Todos deberíamos creer en algo. Yo creo que me tomaré una copa.
Cada uno de nosotros es la persona más rara según el otro.
Sonría. Mañana puede ser peor.
Nunca dejes de sonreir, ni siquiera cuando estés triste, nunca sabes quien se puede enamorar de esa sonrisa.

lunes, 19 de noviembre de 2007

El tiempo




A
quién se le ocurrió esa ingeniosa frase de "Al mal tiempo, buena cara".
Reflexión: porque tenemos que poner buena cara cuando, por ejemplo, es lunes, vienes pensando en el gran fin de semana que has pasado con tu pareja (chico-chica-chica-chico o todo junto, yo que sé), despertador, las siete de la mañana, con la almohada pegada en la cara -gran noche, por cierto-, estiro el brazo, busco entre las sábanas, un osito de peluche -nooo, busca más allá- por fin, la toco: MAMÁ.

Inciso: mi gran fin de semana no lo pasé con mamá.

Retomemos el párrafo anterior, que no el inciso. Estaba con mamá en la cama -no joder, por ahí no era-, REW...furrfurfurrrrr...sí, las siete de la mañana eran, me
despego la almohada del carrillo derecho, una pierna -mieeeerda, el primer pie el izquierdo en el suelo, pues sí que empiezo bien el día-, tengo que sacar el otro que llego tarde, -mamá, no me toques el culo que no soy papá, soy tu hijo, ¿recuerdas?. Voy al baño, me ducho, me visto, desayuno -¡me encanta el olor a café!-, me lavo los dientes, cojo las llaves, -Adiós mamá, adiós papá (que estaba en el sofá porque no aguanta los ronquidos de mi madre), salgo por la puerta, bajo la escalera, pongo un pie en la calle (como no, el izquierdo) y lo meto en un charco-otra vez, ¡MIERDA!-, miro hacia arriba, un nubarrón negro como el tizón sobre mi cabeza.

No tengo tiempo, -que no cunda el pánico- corro hacia la parada del autobús que está recogiendo al último pasajero, que no era yo, me cierra la puertas en las narices, arranca y no contento con eso pasa sobre un charco y me empapa -¡¡¡¡JODERRR!!!!

Angelito: -Piensa, un taxi. Llegarás antes.

Demonio: Yo que tú me iba en metro chavalote, que con la que está cayendo menudo atasco te vas a pillar.

Angelito: Pero si no tienes tan lejos tu trabajo. Piensa, sé racional, no hagas caso a ese que va vestido como un hortera de rojo, cuernos y rabo...¿estás solo, verdad?

Demonio: Será cabrón el angelito este. ¡¡¡Que te meto eh, que te meto!!!

Angelito: Hortera.

-Basta ya- dice el protagonista de nuestro día. Voy a hacer caso por una vez al demonio y me voy a ir en metro.

En el andén....

Vaya, pues como está tardando hoy esto, ¿no?, llego más tarde que nunca y tenía que presentar un informe a primera hora de la mañana en el que me jugaba mi puesto. Puff, ahí viene. "Próximo tren no admite viajeros". ¡Me cagüen! bueno, el próximo seguro que ya no tarda. Un minuto, dos minutos, tres minutos, tres y medio...el andén con triple fila que ya no entrábamos, cuatro minutos. LLegó.

Dentro del vagón, hombretón a mi lado, bien achuchaditos con eso de la tercera fila y tal, su sobaco en mi nariz...¡Joder, como huele ya a veranito!

"Sol", una parada para "Gran Vía". Paramos. "Tin tin tinnn, atención, por favor, atención, por una avería fuera de nuestras instalaciones (mentira, la culpa siempre es suya, aunque no lo quieran reconocer públicamente), se produce un retraso aproximado de veinte minutos".

Primeros cinco minutos. Estoy harto, me bajo que no llego. Primer peldaño. "Piiiii", cierran las puertas. Arranca. Hago un puchero y con la mano le digo adiós. Puto demonio.

Pues si que empiezo bien el día.

Salgo a la calle y mi único consuelo es el paseo que me voy a dar hasta el trabajo por las calles tan magníficas y llenas de vida de Madrid. Aunque llueva.

La puerta de mi trabajo, menos mal. Salgo del ascensor y...

Mi jefe: Señor García, llega diez minutos tarde.

Y pienso: Puff, podría ser peor.

Mi jefe: Vaya inmediatamente a la sala de conferencias, que le están esperando.

Como una sopa, calado hasta los huesos dedico a los presentes mi sonrisa más falsa. Doy la charla. Me equivoco quince mil trescientas veinticinco veces. Tartamudeo -solo lo hice una vez cuando era pequeño, la tía más guay de mi clase me había pedido que le llevase los libros, como no, yo...se los llevé con mucho gusto.

Creo que estábamos con la reunión, no con mi adolescencia- ¡Ojo!, que fue dura, me robaban el bocadillo en el recreo, se lo comían delante de mis narices y luego, encima, me zurraban. No me perdonaban ni lo de llevar gafas. Mamá un día me las pegó a la cara, porque estaba harta de tener que comprarme todas las semanas unas nuevas.

Conclusión de la reunión: por irme por las ramas con mis batallitas de "joven", mi jefe me coge del hombro y me dice: "García, es usted un capullo integal. ¡DESPEDIDO!

Salgo del despacho todo digno, con la cabeza bien alta, pero no creáis que antes no me insinué un poquito por si colaba y encima me llama maricón de mierda, pero ¡qué se ha creido! Si si, pero bien que nos da palmaditas en el culo en los partidos de empresa cuando marcamos gol.

Pues eso, que salí con la cabeza baja y el miembro bien subido ¡con dos cojones!. En el fondo los machos ibéricos como éste me ponen.

Ha dejado de llover y decido dar otro paseo. Me paro en la cola del INEM.

Llego a casa y me encuentro con un vecino en el ascensor.

Vecino: ¿Cómo ha llovido esta mañana, eh?

-Sí, mucho-

Vecino: Y frío, mucho frío. Para el fin de semana dan lluvia.

-Oiga, eso no puede ser. Le he prometido a mi chica ir el fin de semana a la Manga, así que no me joda, que bastante ya he tenido por hoy, calvo de...

Enfadadísimo me bajo en el segundo y doy un portazo.

-Hola mamá. Hola papá-

Mamá:¿Qué tal el día hijo?

Hijo: Bien, si no fuera porque me he levantado con el pie izquierdo, he perdido el autobús, me ha caído una chupa de agua (puñeteros angelitos que se ponen a mear), he llegado tarde al trabajo, el proyecto de mi supervivencia en la empresa y me despiden. Bien, gracias.

Mamá se gira y sigue haciendo la comida.

Me voy a mi habitación. Cojo el teléfono. Marta, esa es mi chica. -Cari, que mira que casi lo del fin de semana que no, que me he encontrado a un vecino en el ascensor y me ha dicho que iba a hacer mal tiempo, así que...casi que mejor lo dejamos para el próximo.

Marta indignadísima: Como quieras. Si te dejas llevar por:

1. Un vecino, calvo, que se cree todo lo que dicen en el tiempo.
2. Porque llueva. ¡Qué más da,! Si no íbamos a salir de la habitación.
3. Seguro que ha sido idea de tu madre.

-Churri, que no ha sido idea de mi madre.

Marta: Se acabó siempre igual.

Pipipipipipipipipi...

La muy perra me ha colgado. Pero no la voy a llamar, que me llame ella.

El lunes siguiente a primera hora...

Pipipipi. No es el despertador. Mensaje en el móvil. Marta, seguro que está arrepentida: "El fin de semana muy bien: conocí a un morenazo que la tenía más grande que tú. Su madre vive en Cuba. Y lluvia fue lo que se formó cuando nuestros cuerpos alcanzaron el clímax. Gracias por el favor. Ah! Por si no te lo he dicho hemos roto. Marta."

Será guarra la tía. La muy z...

Me revuelvo un poco en la cama y lloro bajo las sábanas. Soy un sentimentalón. Me pongo a pensar en aquellos buenos momentos que pasamos juntos, en lo que dijimos y debimos callar, en lo que callamos y debimos haber dicho, en lo que nunca hicimos y de lo que siempre nos arrepentiremos, esas juergas, esas noches, aquellos años locos...¡un momento! que la muy perra me ha dejado, que se ha ido con un "morenazo". Gracias nena, si no hubiera sido por esas lluvias torrenciales del fin de semana, seguiría contigo. ¡A tomar por culo! (corte de manga), es lo mejor que me ha pasado en toda la semana. Creo que ya entiendo la frase. Amén.


Texto: Ana Pérez Pastor
Fotografía: Jorge Jiménez Ríos